Big Data vs Small Data, cuándo y por qué las pequeñas pistas pueden ser más importantes que los grandes volúmenes de datos

Hemos estado hablando constantemente de la relevancia que tiene el Big Data en la industria actual o 4.0. Sin embargo, no todo puede ser volumen, el Small Data nos viene a dar una pequeña muestra de todo lo que la simplicidad puede lograr. Quizás, como decía El Principito, “lo escencial es invisible a los ojos”.

Vamos por parte, ¿Cuál es la diferencia entre Big y Small Data? su nombre en inglés ya sugiere la principal distancia entre ellos, uno es grande y el otro pequeño. El primero, analiza comportamientos, patrones y números a gran escala, en cambio, el segundo corresponde a un conjunto de datos con un volumen y un formato que los hacen accesibles, informativos y procesables. Entonces, el Big Data consiste en encontrar correlaciones, mientras que el Small Data se preocupa por las causas, las razones detrás de las cosas.

Sabemos que el Big Data se ha convertido el último tiempo en una de las herramientas que más eficiencia y resolución otorga a las compañías, lo mejor es que lo hace a través de una GRAN cantidad de datos que se procesan y luego se interpretan para darle coherencia y lógica. El Small Data, en tanto, conecta a las personas con perspectivas oportunas y reveladoras -derivadas del Big Data-, organizadas y empaquetadas, con el objetivo de ser accesibles, entendibles y procesables en las tareas diarias e inmediatas.

Supongamos que vamos al cine. A través del Big Data podrían analizarse los fragmentos de la película y entregar una predicción acerca del final de la misma. El Small Data, en cambio, estaría dirigido hacia los espectadores. ¿Qué les gustó de la película? ¿Qué sintieron? ¿Con qué sensación se van a su casa después de la función?

En una era donde el cliente tiene un rol protagónico en el mercado y la tendencia de las empresas apunta a generar a relaciones directas, personalizadas y únicas con sus usuarios/clientes, la información recogida a través del Small Data es clave. Entonces, si el Big Data entrega futuras tendencia y responde a las grandes dudas de una compañía, el Small Data prefiere ir a sentarse con el usuario, preguntarle cómo está, conocerlo y actuar de manera semejante: con un poco de locura y riesgo.

La compañía Lego, por ejemplo, cuando estuvo al borde la quiebra en el año 2003, dejó de pensar en el Big Data, porque éste le indicaba que los niños dejarían de usar legos ya que pertenecían a la época de la inmediatez. En cambio, se focalizó en el Small Data, ¿Cómo? Lego habló con sus usuarios, los niños, y entendió que debía disminuir el tamaño de las piezas, hacerlas más versátiles y trabajar en el empaquetado. Sus ventas se dispararon.

Otro fan de esta tendencia es Ingvar Kamprad, fundador de Ikea, quien sostiene que “la investigación más barata y eficaz que existe es preguntarle a cada cliente por qué compra este o aquel producto”. Esto es Small Data. El profundo conocimiento del cliente y una experiencia de compra cada vez más personalizada, resulta en una satisfacción que conlleva la fidelización de la marca, he aquí la gran importancia de los datos pequeños.

Para poder obtener los beneficios de esta nueva tendencia, es necesario descifrar los datos más pequeños, debido a que es allí donde se esconden pistas para tomar decisiones de valor en las organizaciones. Y es que si sabemos utilizar cada uno de esos datos de forma correcta, las oportunidades que se pueden crear son inmejorables, ya sea para crear experiencias únicas a los clientes, desarrollar nuevos productos, o bien para mejorar procesos internos.

En la nueva Era donde el cliente es el protagonista y las empresas buscan personalizar cada vez más sus productos para  los gustos de cada uno de los usuarios, el Small Data se presenta como un tema necesario para muchas organizaciones. Esta herramienta es muy útil para aprender a optimizar la experiencia del cliente, establecer relaciones más fuertes con los públicos objetivos y desde luego, obtener la aprobación de las personas, lo que puede traducirse en fidelización. Las redes sociales juegan un rol clave en esta recolección de opiniones/emociones.

Ahora bien, si nos preguntan ¿Qué debemos escoger para sacarle mayor provecho a nuestra empresa? Podríamos decir que es muy factible coexistir. La elección del tamaño de los datos va en relación  a lo que se quiera lograr. Mejorar un proceso, grandes datos. Saber qué le parece al usuario el un producto o servicio, pequeños datos.

Uniendo estos dos puntos de vista, uno más cualitativo que el otro, las empresas pueden mejorar su productividad y eficiencia, así como también entregar respuestas rápidas a las demandas de sus clientes. En este sentido, está muy bien la predicción que entrega el Big Data para ir pensando en soluciones a futuro, sin embargo, el Small Data pueden proporcionar importantes respuestas que determinan las decisiones a corto plazo de una empresa.

¿Quieres saber hacia dónde va tu negocio? Usa Big Data, ¿Quieres conocer la percepción de tu marca? Usa Small Data. Para todo esto está Dataciencia. Lo nuestro son los datos, grandes, pequeños, medianos, de todos los tamaños. Creemos que toda información se puede transformar en valor competitivo para nuestros clientes.

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