Minería: De las materias primas a la explotación de datos

La minería es el principal área económica del país. Día a día son millones de toneladas de materia prima las que se extraen desde tierras chilenas, pero esta actividad no sólo entrega el producto que hoy es el motor de nuestras finanzas, también entrega datos…y por montón.

Este rubro es sin duda una fuente inacabable de datos. Para la realización de la extracción de minerales hay tantas piezas moviéndose al mismo tiempo que si se instalan sensores interconectados, por ejemplo, se abren infinitas posibilidades de información, con las que se puede bajar costos, potenciar procesos y optimizar el trabajo. Contar con data relevante de las faenas en tiempo real otorga ventajas competitivas importantes a las empresas del sector frente a exigentes competidores.

¿Te imaginas todos los datos que genera la minería? Son, en efecto, enormes volúmenes de información derivados desde distintas tareas: prospección, almacenamiento de datos geológicos del suelo, producción, operación y logística, entre otras. En conjunto, todas son actividades fundamentales que impactan directamente en los costos del trabajo, el mantenimiento de la mina y la disponibilidad de los equipos.

En la era de lo digital y del Industrial Internet of Things (IIoT), la tecnología apunta a dinamizar los procesos y hacer más eficientes a las compañías. Un sentir globalizado que puso en alerta a la minería, la que siendo una de las industrias más tradicionales del mercado, está avanzando hacia el futuro y dejando de lado las prácticas más arcaicas con el fin de seguir expandiéndose y tener un rol activo en el escenario digital actual.

Las compañías mineras hoy no pueden permitirse estar fuera del ecosistema económico y tecnológico mundial, el que crece a pasos agigantados. Por otra parte, la explotación tradicional de recursos implica mayores costos, lo que ha hecho que las áreas de innovación pongan el ojo en eficientar los recursos disponibles y, con ello, disminuir la cantidad de costos involucrados en la operación.

El blockchain o cadena de bloques, el internet de las cosas y la utilización de drones está llevando a la minería a dar un salto cuantitativo. Unos diamantes, por ejemplo, pueden ser impresos con un pequeño código QR que los enlace a un token digital que pueda ir verificando su calidad y autenticidad. Además, es factible realizar seguimiento del material desde el momento de la extracción hasta el punto de venta o desarrollar un mantenimiento predictivo de flotas de camiones y la ubicación de las cargas.

Ya hay varias compañías que se están dejando cautivar por esta tecnología. De hecho, en 2014 se estimaba que el 2018 el Big Data en minería iba a crecer un 26%, alcanzando volúmenes de negocio de USD 41.500 millones a nivel mundial. Hoy es una realidad indiscutible.

Entre las firmas que están innovando en la materia está Río Tinto, que construyó una instalación de control y monitoreo remoto de camiones y plantas de procesamiento que puede conectarse con los sitios de todo el mundo en tiempo real. La empresa asegura que disminuyó sus costos en US$80 millones.

Barrick Gold Corporation también ha optado por digitalizar sus labores de manera remota, a través de algoritmos predictivos que entregan precisión y velocidad de mantenimiento y metalurgia.

En el caso de Vale, aseguró tener unos de los costos por tonelada más bajo del mercado cuando inauguró su proyecto de hierro S11D en Brasil, esto debido a la introducción de tecnología en la eficiencia operacional, como la implementación de un proceso natural de humedad que le ayudó a reducir el consumo de agua en 93%.

El Big Data llegó para quedarse en la industria minera. Poco a poco, las empresas del sector están percibiendo los beneficios de la innovación en la optimización de sus trabajos. El Data Science entrega soluciones inmediatas y mirando siempre hacia el futuro gracias a su facultad predictiva. En Dataciencia conocemos el negocio y queremos atender tus interrogantes, por eso te esperamos este 21 y 22 de diciembre en #MinninSummit2018.

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